El cuerpo perfecto

Me acuerdo de una vez cuando tenía 15 años que íbamos a viajar a la playa con mis papas para vacaciones. Faltaba un par de meses para el viaje y un día me mire en el espejo y me di cuenta que mi cuerpo no estaba listo para ir a la playa, así que decidí empezar a hacer ejercicio después de llegar del colegio. Comencé un diario donde me medía con un metro mi cintura, muslos y cadera (esas partes que no me gustaban), y todos los días llegaba, hacía abdominales y anotaba mis medidas. Pasaron dos semanas y como nada cambió me olvide de la idea de tener “un cuerpo perfecto ” y me quede frustrada con lo que tenía.

Desde ese momento comenzó a crecer una inseguridad con la forma en que veía mi cuerpo , y ahora más que nunca lo recuerdo muy bien. Como una idea puede sembrarse y crecer lentamente, en silencio, repitiendo constantemente que no eres suficiente, mirándote en el espejo sin ver nada bueno en el reflejo.

Esa idea que había sembrado a los 15 años, a los 25 tenia matices diferentes: Ya no era solo el cuerpo; era mi carrera, mi relación con las personas, mi forma de ver el mundo, y entre toda esa lucha, ya llevaba un par de años practicando Yoga sin tomarlo en serio. Lo hacía solo para “hacer ejercicio y ya”, pero con el tiempo la percepción del Yoga cambió y todo empezó a tomar un rumbo diferente.

img_1334Y decidí entregarme a la practica, a cerrar los ojos y simplemente respirar; Entender que entre cada inhalación y exhalación, entre cada movimiento, entre cada pose hay un cuerpo que me permite hacerlo. Hay un corazón que me tiene viva y me deja hacer mi yoga. Entendí por fin que no es solo el ejercicio, es mi manera de vivir la vida, es la forma en el que yoga no es simplemente hacer poses complejas ( esa es la parte divertida que me hace olvidarme de mis problemas ). Yoga es vivir en paz contigo y aceptarte tal y como eres.

Hoy con un par de años más, veo esa idea en mi cabeza, y aun sigue ahí; Tener inconformidades e inseguridades es lo mas natural que hay, sobretodo si estas trabajando todos los días en ser mejor. Solo que esta vez las acepto, y he aprendido que es la forma en que me hablo a mi misma, son las personas que permito tener a mi alrededor, es la forma en que me alimento, lo que crea mi felicidad. Hoy hice el ejercicio de verme en el espejo y de admirar que tengo dos piernas, dos brazos, un corazón fuerte y eso es lo que me permite levantarme todos los días a mejorar un poco mas en mi, por dentro y fuera!.

img_5537El cuerpo se vuelve perfecto cuando lo acepto tal y como es, lo cuido haciendo ejercicio, manteniéndome activa todos los días. Lo consiento alimentándolo con cosas que me hacen sentir bien a largo plazo (después hablamos de eso). Y lo adorno; el 90% de mi vida estoy vestida en ropa deportiva porque mi trabajo lo requiere, pero ahora mi tarea es arreglarme y maquillarme cada vez que pueda, porque eso también hace parte de sentirme bien.

Trabajar en nosotros debe ser nuestra primera prioridad. Así como nos tratamos es como las demás personas nos van a tratar. Recuerda sonreír y admirarte siempre que te ves en el espejo y no se te olvide que la felicidad es un trabajo I N T E R N O.

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